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Monthly Archives:marzo 2020

Cómo saber cuánto dolor siente un gato según la expresión de su cara

Cómo saber cuánto dolor siente un gato según la expresión de su cara

Cómo saber cuánto dolor siente un gato según la expresión de su cara

Los veterinarios del planeta cuentan ya con un nuevo instrumento para evaluar cómo saber cuánto dolor siente un gato según la expresión de su cara. Un equipo de investigación de la Universidad de Montreal (Canadá) ha creado una nueva herramienta para medir el sufrimiento de estos animales según los gestos de su cara.

“Estos animales tienen comportamientos muy particulares en comparación con los perros. Además, están muy estresados, ansiosos y temerosos cuando los llevamos a la clínica veterinaria, en el momento de la consulta y, especialmente, durante su hospitalización tras una cirugía. En estas condiciones, la evaluación del dolor se vuelve muy difícil”, explica Paulo Steagall, profesor de la Facultad de Medicina Veterinaria de la Universidad de Montreal, que ha dirigido el equipo de investigación autor del la escala.

La nueva herramienta, denominada “Feline Grimace Scale” (“Escala de Muecas Felinas”, en español) tuvo como origen un proyecto de tesis doctoral. El pasado agosto Steagall presentó sus elementos más significativos en un congrseo de la Asociación Estadounidense de Medicina Veterinaria. El estudio completo salió publicado a mediados de diciembre en la revista Scientific Reports.

Fuente: EL PAÍS

Tener un perro antes de los 12 años reduce el riesgo de esquizofrenia.

Tener un perro antes de los 12 años reduce el riesgo de esquizofrenia.

Los niños que conviven con un perro antes de los 12 años, y especialmente antes de cumplir los tres, podrían tener hasta un 24% menos de riesgo de desarrollar esquizofrenia en la edad adulta, según un reciente estudio.
Son muchos los estudios que han revelado los beneficios de tener una mascota, como perro o gato, desde la infancia, algunos de ellos son las mejoras en la autoestima y el desarrollo, menos riesgo de alergia y obesidad y una mayor salud en general. Ahora una reciente investigación ha encontrado que tener un can antes de los 12 años podría reducir el riesgo de desarrollar esquizofrenia en el futuro.

El trabajo, que se ha publicado en la revista PLOS One, investigó la relación entre estar expuesto a gatos o perros durante la infancia y el riesgo de tener trastornos mentales como esquizofrenia o bipolaridad. Para ello, contó con la participación de 1.371 personas entre 18 y 65 años, 396 de ellas tenían esquizofrenia, 381 trastorno bipolar y 594 pertenecían al grupo de control.

Cómo nos protegen los perros de la esquizofrenia

Las principales causas que se barajan sobre esta asociación es que los trastornos psiquiátricos graves están relacionados con cambios en el sistema inmunitario debido a una exposición ambiental durante la infancia. Uno de estos factores ambientales podría ser los perros, que pueden interferir por diversos medios como un mayor contacto con bacterias y virus, respuestas alérgicas, alteraciones en el microbioma y estrés producido por la mascota.

Tener un perro en la infancia expone a bacterias, virus y a cambios en el microbioma, fortaleciendo el sistema inmune frente a la esquizofrenia

Todo esto puede modular el sistema inmune y cambiar el riesgo de desarrollo de trastornos psiquiátricos en el futuro. También Robert Yolken, principal autor del estudio, subraya que tal vez una parte del microbioma canino pase al humano, reforzando su sistema inmunitario frente a la esquizofrenia. Si esto fuera cierto, tener un perro antes de los 12 años podría evitar unos 840.000 casos de este trastorno mental.

Sin hallazgos significativos en la convivencia con gatos

Los resultados del equipo que lo llevó a cabo, pertenecientes a Johns Hopkins Medicine, revelaron que hubo una disminución de hasta un 24% en el riesgo de esquizofrenia en los participantes que habían tenido perro antes de los 12 años y el efecto fue mayor en aquellos que convivieron con un can desde el nacimiento a los tres años de edad. Sin embargo, no encontraron resultados significativos en cuanto al desarrollo de trastorno de personalidad.

Por otro lado, los gatos no tuvieron resultados destacados, excepto que elevaban ligeramente el riesgo de ambos trastornos si se estaba en contacto entre los 9 y los 12 años. No obstante, los investigadores han expuesto que se necesitan más estudios para confirmar estos hallazgos.

El estudio publicado por bioRxiv que muestra por qué no debes gritar a tu perro

El estudio publicado por bioRxiv que muestra por qué no debes gritar a tu perro

Tener un perro es una experiencia generalmente satisfactoria, pero a veces el animal puede comportarse de tal manera que tengamos el impulso de reñirle o gritarle. Ahora, un estudio revela que esto último es una mala idea.

El estudio, publicado por bioRxiv, revela que el castigo y refuerzo negativo pueden tener efectos negativos a largo plazo en la salud mental del perro.

“Los perros entrenados con métodos basados en la aversión experimentaron un peor bienestar en comparación con los perros de compañía entrenados usando métodos basados en recompensas, tanto a corto como a largo plazo”, dice el estudio, firmado por expertas de la Universidad portuguesa de Oporto.

La investigación concluye que estos perros mostraron más comportamientos y posturas corporales relacionados con el estrés durante su entrenamiento, así como mayores niveles de cortisol y se mostraban más ‘pesimistas’ ante la opción de realizar tareas con sesgo cognitivo.

El estudio se realizó en Oporto con 42 perros que asistían a escuelas que usaban un entrenamiento basado en recompensas como golosinas o comida, y con 50 perros que acudían a escuelas en las que el entrenamiento se basaba en técnicas de aversión, como gritos o tirones de correa.

Los perros fueron filmados y se tomaron muestras de su saliva, así como también se analizaron sus gestos para ver si tenían comportamientos relacionados con el estrés, como bostezar, lamerse los labios, levantar las patas o aullar.

Los perros de las escuelas de método aversivo mostraron comportamientos elevados de estrés y su saliva presentaba niveles significativamente altos de cortisol.

A largo plazo, se realizó un experimento que reveló que los perros ‘castigados’ reaccionaban más despacio que los otros a estímulos con premio, es decir, que se mostraban más ‘pesimistas’.

El estudio concluye que el entrenamiento de recompensa es mucho mejor para la felicidad del perro que el de castigo.

Fuente: 20 Minutos

Los beneficios comprobados científicamente de la música para gatos

Los beneficios comprobados científicamente de la música para gatos

«Scooter Bere’s Aria» es un tema musical de David Teie compuesto específicamente para deleitar a los gatos. Contiene sonidos un poco chirriantes para los humanos -el rango vocal felino es dos octavas más alto que el nuestro-, ronroneos y ruidos de succión que prometen dejar a las mascotas relajadas y tranquilas. ¿Funciona? Pues parece que sí. Según una curiosa investigación científica publicada en la revista «Journal of Feline Medicine and Surgery» (JFMS), la música para gatos cumple lo que promete. Tanto, que los autores del estudio la recomiendan para preparar a los gatos a la hora de ir al veterinario.

Si uno es dueño de un gato es probable que haya tenido una mala experiencia en la clínica veterinaria. Un animal molesto, asustado en un lugar nuevo y ante un desconocido que además pretende manipularlo de una forma muy poco agradable augura zarpas afiladas, un dueño estresado y una situación incómoda.

Los autores del estudio, investigadores de la Universidad Estatal de Louisiana (EE.UU.), tuvieron en mente cómo el uso de la música se ha vuelto cada vez más popular en la medicina humana, con estudios que muestran una variedad de beneficios, desde mejorar la función motora y cognitiva en pacientes con accidente cerebrovascular hasta reducir la ansiedad asociada con los exámenes médicos, los procedimientos de diagnóstico y la cirugía. Así que por qué no estudiar los beneficios de la música en los gatos.

El experimento

Los investigadores analizaron los efectos calmantes de distintos tipos de música en los gatos, incluida la compuesta específicamente para ellos. Las piezas musicales que se consideran agradables para el oído humano a menudo tienen un ritmo similar al pulso humano en reposo y contienen frecuencias del rango vocal humano. Este principio se ha extendido a la música específica para gatos, que se compone de líneas basadas en vocalizaciones amistosas gatunas, como ronroneos y sonidos de succión, así como frecuencias similares al rango vocal felino.

En el experimento, se expuso a 20 gatos domésticos durante 20 minutos a música específica para gatos («Scooter Bere’s Aria»), música clásica («Élégie» de Fauré) o sin música (silencio) de forma aleatoria durante tres exámenes físicos realizados en una clínica veterinaria con dos semanas de diferencia. Las puntuaciones de estrés, basados en el comportamiento y la postura corporal de los felinos, y las puntuaciones de manipulación, basadas en las reacciones al manipulador, se asignaron a cada uno de los animales, que fueron grabados en vídeo durante los exámenes. También se midieron las proporciones de neutrófilos: linfocitos de muestras de sangre para buscar una respuesta de estrés fisiológico.

Menos estrés

El estudio encontró que los gatos parecían estar menos estresados durante el examen cuando se reproducía la música específica para gatos, en comparación con la música clásica y el silencio. Este efecto no se reflejó en los neutrófilos, pero los investigadores sugieren que 20 minutos pueden no haber sido suficientes como para permitir que la música afecte a esta medida.

Al disminuir los niveles de estrés, los investigadores concluyen que la música específica para gatos puede no solo tener beneficios en términos del bienestar del gato, sino que los propietarios pueden sentirse seguros de que su gato tendrá una visita más cómoda y el equipo veterinario podrá evaluar a sus pacientes felinos con mayor precisión. Como dicen los autores, las visitas más agradables podrían influir en los dueños de gatos para que visiten al veterinario con más frecuencia, lo que sin duda repercutiría en la salud de los mininos.

Fuente: ABC