
El dolor crónico es una mala adaptación (es decir, sin utilidad biológica para el paciente), y representa un factor de estrés crónico, con todos los cambios fisiológicos perjudiciales que lo acompañan. Se manifiesta de manera subjetiva, individual. Por ello requiere de un seguimiento y tratamiento personalizado. En algunos casos no hay lesión presente, pero el dolor experimentado es importante; o sea, el dolor se ha convertido en la enfermedad.
Algunos comportamientos específicos claramente indicativos de dolor pueden ser:
Perros:
-Saltar/sobresaltarse
-Inquietud al intentar dormir
-Lamido excesivo o mordisqueo de ciertas zonas corporales
-Jadeo o movimientos de extremidades por ninguna razón en particular
Gatos:
– El salto o el acceso fácil a zonas elevadas
-Estado del pelaje: acicalamiento y permisión del acicalamiento al propietario
-La actividad e interacción con el propietario, algunos pueden estar más pegajosos si tienen un fuerte vínculo pero normalmente suelen retirarse.
Otros sin embargo son menos evidentes y debemos observar cambios de comportamiento, cambios respecto a la conducta normal.
Si tu fiel compañer@ tiene 8 años en adelante, presta especial atención a estos ítems y consúltame, estaré encantado de ayudarte.
